En repetidas ocasiones, al presentarnos a una empresa o institución en la que hemos detectado carencias o deficiencias en su sitio web, nos encontramos con una reacción que me recuerda mucho a la ya casi histórica frase de “estamos trabajando en ello“.
Desde mi punto de vista, esta situación solo tiene dos posibles lecturas. O en stanque llegamos siempre tarde a todos los potenciales clientes, lo cual se me antoja complicado (por una mera cuestión probabilística), o bien existe un problema real en empresas e instituciones. Las cuales, por un lado, no acaban de recibir nunca un producto que cumpla con sus espectativas y aspiraciones, y por el otro, se muestran ineficaces a la hora de gestionar su canal web.
Y digo esto, porque la mayoría de responsables de dirección o marketing con los que contactamos, suelen admitir abiertamente estas carencias y deficiencias. Del mismo modo, admiten haberlas detectado y comunicado a su respectivo proveedor o departamente de desarrollo. Pero, siendo así, lo incomprensible es que empresas e instituciones no opten por romper una dinámica en la que son los encargados los que tienen que comunicar los errores que cometen los responsables de desarrollo, y además de proponer soluciones ¿No es esto un contrasentido? ¿Por qué no se ataja a la raíz del problema?
Es evidente que existe una falta de perspectiva, en general, a la hora de asignar la responsabilidad de un sitio web dentro de una empresa, e incluso a la hora de encontrar un proveedor. Básicamente, el problema subyace en la gran carencia de personas preparadas en las materias necesarias para afrontar un proyecto web: gestores de proyectos web, expertos en arquitectura de contenidos, en diseño de interacción, accesibilidad, marketing on-line, etc.
De ésta manera, empresas de todos los colores y tamaños se encuentran inmersas en una especie de laberinto sin fin, con “informáticos” por un lado, gente de marketing y directivos por otro, condenados a no entenderse, y todos ellos sin las herramientas necesarias para conectar de verdad con el usuario final.